La cuarentena nos ha hecho redescubrir una costumbre que teníamos olvidada: la fabricación de mascarillas caseras. Porqué oye, una de las ventajas que tiene el teletrabajo es poder hacerlo mientras llevas una mascarilla puesta. Decidme que no soy la única friki que lo ha probado. Please.
Pero, ¿es buena idea? Aunque mezclar cuatro ingredientes de nuestra despensa para hacer una mascarilla DIY pueda parecer inofensivo conlleva algunos riesgos. Por ejemplo, la oxidación de los ingredientes, que el pH del preparado no sea adecuado, crear fotosensibilidad o incluso irritar la piel.
Si te pica el gusanillo de preparar una mascarilla casera, ficha estos 3 consejos para hacerlo con seguridad. Además de eso, crearás recetas que sí son efectivas.
Llevo años preparándolas (aún recuerdo cuando mezclaba huevo, miel y harina para hacerme mascarillas con 13-14 años), y aunque prefiero las que están formuladas por su efectividad y practicidad, hay recetas que no me fallan.
Llevo años preparándolas (aún recuerdo cuando mezclaba huevo, miel y harina para hacerme mascarillas con 13-14 años), y aunque prefiero las que están formuladas por su efectividad y practicidad, hay recetas que no me fallan.


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