- No has diagnosticado bien el tipo de contorno que tienes, y por lo tanto, no has atinado con el producto correcto.
- Tus expectativas sobre los efectos que tendrá el producto son demasiado altas.
Sobre el segundo punto, ya te avanzo de entrada que es difícil que una crema de contorno de ojos elimine por completo aquello que te preocupa. Sobre el primer punto, en el post de hoy me voy a centrar en hablar de las ojeras y cómo tratarlas.
Pero antes de continuar... Tengo que hacer una potente declaración de principios. No tienes que tratar el contorno de los ojos. No tienes ningún problema. Las ojeras, las bolsas, las arrugas... Son parte natural de ti y son preciosas. La sociedad te ha convencido de que lo tienes.
Y sí, voy a contarte cómo elegir un contorno y recomendarte productos. Pero ten en cuenta este punto primero. Por qué a mí me ha costado años llegar ahí. Aunque uso productos y me encanta cuidarme, intento ser consciente de para qué (y quien) lo hago.