Encima, cuando la lavas, la sientes tirante y seca. Y tienes granitos puntuales. Y tono apagado.
¿Te suena? Es algo que me preguntáis a diario en el trabajo y es sencillo de solucionar, pero no de explicar. Hoy voy a intentarlo: Va más allá del uso de un producto determinado, el orden de aplicación o la necesidad de que sea un producto sea oil-free.
¿Te apetece descubrir los secretos de una piel con 0 brillos? En este post encontrarás un poco de teoría, consejos y por último, cómo solucionar los errores más comunes.
