El final del verano es una época de cambios: se instauran todo tipo de rutinas y las faciales no se quedan fuera.
Hace tiempo que no te enseño la mía por aquí... 3 años para ser exacta. Y ha llovido muchísimo desde entonces aunque algunos de los productos los volvería a incorporar sin dudarlo.
Hay que ser coherentes, ojo, no hacer una rutina nueva a finales de verano porque sí. Porqué te hayas comprado un producto nuevo, o porqué haya salido un nuevo lanzamiento al mercado. Entender la piel y saber qué es lo que necesita es clave.
Te cuento lo que me dice la mía: está alterada por el uso de la mascarilla de protección, y con brotes de acné hormonales. Id est, brotes que aparecen con la bajada de estrógenos antes de la menstruación y que empeoran por otras razones (calor, sudor, mascarilla, estrés).
Es un equilibrio delicado que muchas otras pieles OSPT conoceréis.




